Los efectivos activos de la Policía de Santa Cruz comenzaron a retirar, durante la noche del viernes 24 de julio, las carpas que permanecían instaladas frente a la Casa de Gobierno de Río Gallegos. El desarme comenzó pasadas las 20:00 y concluyó cerca de la medianoche, marcando el final de una de las medidas más prolongadas protagonizadas por integrantes de la fuerza en los últimos años.
El acampe se había convertido en el principal símbolo de un reclamo que incluyó movilizaciones, caravanas y concentraciones en distintos puntos de la provincia. El planteo central apuntaba a llevar el salario inicial a alrededor de $2,2 millones y lograr una actualización más amplia del valor punto.
Durante el conflicto se realizaron ocho encuentros del Consejo del Salario, con la participación de representantes policiales, funcionarios provinciales y autoridades laborales. Las distintas propuestas fueron rechazadas por los sectores de la fuerza al considerar que no alcanzaban a cubrir la pérdida del poder adquisitivo.
Qué contemplaba la última propuesta salarial
La última alternativa discutida durante las negociaciones contemplaba llevar el valor punto a $2.310,20 en julio y aplicar actualizaciones mensuales hasta alcanzar los $2.452,18 en diciembre. El esquema incluía además una instancia de revisión prevista para octubre.
Con esa propuesta, un agente ingresante habría percibido aproximadamente $1.713.034 de bolsillo y un cabo alrededor de $1.773.810. Los representantes policiales mantuvieron el rechazo porque los montos continuaban por debajo del objetivo planteado desde el comienzo del reclamo.
Ante la falta de acuerdo, la recomposición fue finalmente instrumentada mediante una resolución administrativa. La comunicación oficial indicó que la medida comenzó a aplicarse sobre los haberes de julio y que incorporó nuevos conceptos remunerativos dentro de la estructura salarial.
El aumento aplicado y cómo quedaron los salarios
La resolución elevó el salario de bolsillo de un agente sin antigüedad a $1.746.634. De acuerdo con la comparación difundida oficialmente, el ingreso anterior era de $1.182.351, por lo que la diferencia nominal alcanza los $564.283, equivalente a una mejora cercana al 47,7%.
Otros cuadros salariales difundidos a medios calcularon incrementos de hasta el 56,6% en las categorías iniciales, tomando como referencia un ingreso previo de $1.115.187. El porcentaje varía según los conceptos y el mes utilizado como base de comparación, pero en ambos casos el mayor impacto de la recomposición se concentra en los rangos más bajos.
El nuevo esquema también contempla un adicional compensador de hasta $640.000 para agentes y de $430.000 para otras jerarquías, junto con un adicional mensual de $150.000 vinculado al cumplimiento efectivo del servicio. Según las proyecciones difundidas, el ingreso de un agente sin antigüedad llegaría a $1.814.279 en diciembre.
El retiro de las carpas cerró la etapa más visible del conflicto y acompañó la normalización progresiva del servicio en las dependencias de Río Gallegos. Aunque persistieron diferencias respecto del objetivo salarial planteado por los efectivos, el final del acampe dejó atrás más de 40 días de protestas y abrió una nueva instancia para canalizar los planteos por las vías institucionales. (Fuente: El Diario Nuevo Día)