1. Gestión Estratégica de Cortinas y Persianas
El sol es tu mejor aliado gratuito.
- Abrí todo de día: Durante las horas de sol, abrí persianas y cortinas para que los rayos calienten los ambientes de forma natural.
- Cerrá herméticamente de noche: Apenas baja el sol, cerrá persianas y usá cortinas gruesas para añadir una capa aislante que evite que el calor escape por el vidrio.
2. Aislamiento de "Chifletes"
Las corrientes de aire son las principales responsables de la pérdida de temperatura.
- Burletes caseros: Colocá rollos de tela o arena (chorizos de tela) en la base de las puertas y en los marcos de las ventanas para bloquear la entrada de aire frío.
- Papel burbuja: Un truco muy efectivo es rociar un poco de agua en los vidrios y pegar plástico de burbujas; esto crea una cámara de aire que funciona como un doble vidriado aislante.
3. El Truco del Papel Aluminio
Si tenés algún radiador eléctrico o estufa de bajo consumo:
- Colocá una lámina de papel de aluminio en la pared, justo detrás del aparato. Esto hará que el calor rebote hacia el centro de la habitación en lugar de ser absorbido por la pared fría.
4. Aprovechá el Calor de la Cocina
Los "trucos caseros" culinarios también ayudan a la calefacción pasiva.__IP__
- Horno post-cocción: Después de hornear algo, dejá la puerta del horno abierta para que ese calor residual se distribuya por la cocina y el comedor.
- Cociná platos de larga cocción: Preparar guisos o sopas ayuda a humidificar y calentar el ambiente de forma natural.
5. Zonificación y Textiles
- Cerrá las habitaciones que no uses: No intentes calentar toda la casa; mantené las puertas cerradas para concentrar el calor en los lugares donde realmente estás.
- Alfombras: El suelo es una gran fuente de pérdida de calor. Usar alfombras (incluso de materiales sintéticos) ayuda a romper el puente térmico con el piso frío.
6. Humedad Controlada
Dado que en zonas como Mar del Plata o Buenos Aires la humedad suele ser alta, es vital ventilar.
- Ventilación corta: Abrí las ventanas solo 10 minutos al mediodía para renovar el aire sin que las paredes lleguen a enfriarse del todo.


