El reporte gubernamental cifra en 44.936 las familias damnificadas y 3.971 los heridos, mientras la autoridad de gestión de desastres registra severos destrozos en 216 centros de salud, 71 acueductos y cinco aeropuertos.
Un saldo confirmado de 281 fallecidos, 379 personas desaparecidas y 44.936 familias afectadas reportó el presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, durante una comparecencia en Bogotá tras el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado lunes. La administración central activó fondos estatales y asistencia financiera externa para sostener los operativos de auxilio destinados a 3.971 heridos internados en recintos sanitarios.
Conforme a las declaraciones recogidas por la agencia Xinhua, la Casa de Nariño convocó al sector privado para coordinar la reconstrucción urbana ante la destrucción de 10.677 residencias particulares, 127 edificios derrumbados y 65.841 inmuebles averiados. Frente a este cuadro, el mandatario aseveró: “Esta tragedia no la vamos a superar solos como Gobierno, necesitamos a la empresa privada para reconstruir entre todos a Colombia, porque esta patria la reconstruimos entre todos los colombianos”.
En la misma sede gubernamental, el ministro de Vivienda, Jaime Beltrán, anunció el esquema de asistencia inmediata que incluirá maquinaria pesada provista por el empresariado, la asignación directa de subsidios de arriendo y un decreto destinado a postergar o aliviar el cobro de servicios públicos esenciales. La cartera implementará un banco de materiales y desplegará brigadas técnicas encargadas de clasificar las estructuras que admiten reparaciones frente a aquellas destinadas a demolición total.
Balance forense y monitoreo satelital de daños
Desde la sede del Instituto de Medicina Legal, las autoridades informaron este jueves la recepción de 260 cadáveres remitidos desde municipios pertenecientes a Chocó, Caldas, Risaralda y Valle del Cauca. Los peritos completaron la identificación técnica de 246 víctimas, entre las cuales figuran 17 menores de edad, logrando la entrega formal de 222 cuerpos a sus respectivos núcleos familiares.
Por ende, el monitoreo territorial incorporó imágenes satelitales de alta definición sobre los centros urbanos de Cali, Pereira, Manizales y Quibdó. Paralelamente, el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, David Tamayo, documentó un impacto estructural más amplio compuesto por 12.584 viviendas destruidas, 74.873 unidades habitacionales averiadas y 172 edificios con colapso total.
El inventario de la autoridad de emergencias certificó además averías en 2.198 centros educativos, 825 centros comunitarios, 216 centros de salud, 71 acueductos, 29 entidades bancarias y 5 aeropuertos comerciales, mientras brigadas internacionales y rescatistas locales mantienen el rastreo con unidades caninas entre los escombros. (Agencia OPI Santa Cruz)