Las Pastillas del Domingo: Y Dios puso la mano…; Los manotazos de fin de año y sigue el secretismo minero
Las Pastillas del Domingo: Y Dios puso la mano…; Los manotazos de fin de año y sigue el secretismo minero
Las Pastillas del Domingo: Y Dios puso la mano…; Los manotazos de fin de año y sigue el secretismo minero
Y Dios puso la mano…
La frase de origen religioso se aplica para expresar que un suceso no ha sido más grave o un hecho fatal no ha ocurrido, por la intervención divina. Y así sucedió dos veces en quince días en YCRT.
El día 7 de octubre la máquina 005 del yacimiento descarriló y los dos conductores resultaron ilesos, aunque la formación nunca llegó a destino y la locomotora quedó destruída, El día 23, un incendio que se inició por recalentamiento de una bomba que desaloja agua del interior de mina, obligó la evacuación alrededor de 200 personas, sobrevolando el fantasma del 2004.
En los dos hechos “Dios puso la mano”. Sin duda las advertencias son claras y las señales desde la intervención confusas. Hacia afuera las explicaciones no se ajustan a la verdad: en el descarrilamiento fue “un atentado”, argumento que destruimos publicando el verdadero origen “de la pieza extraña aparecida sobre las vías”, que resultó ser parte de la propia máquina y en el último hecho las autoridades relativizaron la gravedad del hecho, actuando de manera no solo irresponsable, sino que lo más grave, acompañando por sindicatos cuyos afiliados han sido protegidos “por la mano de Dios” y no por YCRT.
En ambos hechos, ocultados por la prensa y la propia intervención, OPI Santa Cruz informó en exclusiva lo acontecido y reafirmamos que la falta de inversión y una administración centrada en negocios millonarios, pero sin adecuación de los recursos, puede llevar al yacimiento a una nueva catástrofe.
Arnold lo hizo ¿Gordillo lo repetirá? Esta vez no habrá excusa ni argumento válido para explicar lo que no ha ocurrido porque (hasta ahora) “Dios puso la mano”. ¿Qué esperan los sindicatos para exigir, Gordillo para cumplir y el diputado nacional Jairo Guzmán, que responde a Javier Milei, para ocuparse de un tema que está latente y a un tris de que se lleve más vidas? ¿Qué espera la mansa gente de la cueca que ponen a sus seres queridos en peligro y no estallan en reclamos y exigen seguridad y transparencia? Como reza un viejo dicho: “No te quejes si no te quejas”. Cuando esté el hecho consumado, las misas y los recuerdos por año, no repararán las consecuencias de lo que pudo haberse evitado.
Los manotazos de fin de año
El Gobernador Claudio Vidal acaba de comprometer las regalías mineras más allá del año 2027. Hizo un acuerdo con Oroplata S.A quien le adelantó US$ 8 millones de regalías del yacimiento Cerro Negro que la provincia no ha percibido, es decir es un adelanto de fondos que pagarán gestiones futuras.
Por lo tanto y según el acuerdo desde febrero de 2027 se descontaría 1 millón de dólares por cada liquidación de regalías, hasta llegar a los US$ 8 millones.
Pablo Grasso por su parte hizo una quita del 100% a los morosos por impuestos y tasas, poniendo en desventaja a los cumplidores. Ambos, Vidal y Grasso, tienen necesidad de liquidez y solo les importa transitar la coyuntura. No les mueve la aguja si el municipio o la provincia se endeuda por décadas; de hecho, el gobernador aún mastica bronca porque la oposición le impidió el endeudamiento de 600 millones en dólares.
Ambos, aunque en niveles y con herramientas diferentes, están recurriendo a mecanismos extraordinarios para conseguir liquidez inmediata frente a un panorama de escasez de recursos, caída en la recaudación y urgencia de campañas.
Las Pastillas del Domingo: Y Dios puso la mano…; Los manotazos de fin de año y sigue el secretismo minero
El anticipo de regalías funciona en la práctica como un endeudamiento encubierto que compromete estructuralmente a las gestiones venideras. Al cobrar hoy los recursos que deberían ingresar paulatinamente en el futuro, el gobierno actual soluciona su urgencia inmediata de caja, pero genera un vacío financiero para la próxima administración.
Más allá del impacto puramente contable, el riesgo institucional más grave es la pérdida del “poder de policía” y la independencia del Estado frente a la empresa minera. El Estado provincial es el actor encargado de auditar exactamente qué cantidad de mineral se extrae (sobre lo cual se calculan las regalías reales), exigir el cumplimiento de las normativas ambientales y garantizar los estándares laborales. Sin embargo, cuando el gobierno se vuelve financieramente dependiente de la empresa a la que debe regular, se produce lo que en ciencia política se llama “captura del regulador”.
Es sumamente difícil que los organismos de control provinciales apliquen multas severas, clausuren operaciones por derrames o exijan mayores inversiones a la misma corporación que acaba de actuar como prestamista de última instancia para salvar financieramente a la administración.
Sigue el secretismo minero
Hace una semana y media atrás en YCRT hubo un robo de herramientas en Mina 6 sobre la Ruta Complementaria Nº 20, cerca de Julia Dufour.
Entre los faltantes hubo un torno chico, amoladoras, morsas y herramientas menores lo cual generó (obviamente que siempre a alguien le preocupa) una denuncia.
Hubo allanamientos en la cuenca y tuvieron resultados positivos. Sin embargo y como es “natural” en todo lo referido a YCRT, no trascendieron los nombres de los involucrados, los detalles del suceso, el aparato de comunicación de la empresa, tan afecto a desligarse de responsabilidades, no escribió una sola línea al respecto, menos aún el Interventor Gordillo hizo hincapié en lo ocurrido y nada, absolutamente nada, trascendió en los medios de comunicación ni en la cloaca de las redes sociales.
Llamativas (o no tanto) cosas que pasan dentro de YCRT donde nada es casualidad sino causalidad, producto de la desidia, la inoperancia conductual, la desinversión y la falta de control. (Agencia OPI Santa Cruz)