La empresa estatal Santa Cruz Puede lanzó un programa de viviendas industrializadas con opciones de financiamiento adaptadas a la capacidad de pago de los beneficiarios. El esquema está destinado a personas que cuenten con terreno propio y prevé la articulación con municipios para la selección de los adjudicatarios.
Rubén Vivar, representante de Servicios del Sur Patagónico, empresa que se dedica a la ejecución de viviendas modulares, visitó los estudios de Tiempo FM 97.5 y, en el programa La Parada, destacó los beneficios del sistema.
En primer lugar, señaló que los módulos habitacionales “hoy son un boom en Argentina, pero a nivel mundial esto ya viene pasando hace mucho tiempo”.
“Nosotros en el segmento modular de contenedores pesados estamos hace muchos años, tenemos experiencia y armamos base en Río Gallegos", indicó.
Vivar aclaró que las viviendas modulares no pueden compararse directamente con los sistemas tradicionales de construcción porque responden a otro concepto.
"Nosotros no sólo ofrecemos la vivienda, es una solución integral. Muchos te hablan de que la casa vale determinado monto, pero después hay que preguntarse cuánto cuesta realmente tenerla instalada. Hay que contemplar la logística, las instalaciones, los servicios y el movimiento de suelo", explicó.
En ese sentido, sostuvo que uno de los diferenciales de la empresa es la experiencia adquirida en la Patagonia.
"No es lo mismo fabricar en un lugar con un clima menos hostil que el nuestro. Tenés costos ocultos de aislación en piso, paredes y techo. Nosotros trabajamos mucho en eso; mejoramos el aislamiento acústico, reducimos la filtración de aire y toda esa experiencia está puesta en nuestras viviendas", indicó.
Además, destacó que la construcción se realiza en Río Gallegos, generando empleo y movimiento económico en la provincia.
"Lo hacemos acá y tenemos más de 19 proveedores activos que nos brindan servicios, materia prima, materiales eléctricos. Es una sinergia muy linda porque también genera trabajo", afirmó.
Por otro lado, Vivar señaló el interés de los jóvenes en las viviendas modulares.
"Hoy la gente más joven no quiere tantos metros cuadrados porque no pasa todo el día en la casa. Nosotros fabricamos viviendas de 36 metros cuadrados con posibilidad de ir ampliándolas", detalló.
"Nuestro segmento empezó trabajando con empresas y organismos públicos, pero ahora vamos a lanzar un proyecto para viviendas urbanas con materiales pesados y muy buenas calidades", adelantó.
Respecto de la durabilidad, aseguró que las viviendas tienen una larga vida útil y la ventaja de que, en caso de mudanza, pueden trasladarse. Además, destacó que todas las instalaciones se prueban antes de la entrega.
"Todos los servicios se prueban en nuestra base antes de salir al cliente, lo que minimiza cualquier tipo de riesgo", destacó.
Sobre el programa impulsado por Santa Cruz Puede, Vivar aseguró que no lo considera una competencia.
"Lo veo bien porque ayuda a darle más difusión a lo modular. Mucha gente empieza a preguntarse qué es y después buscará qué propuesta le conviene más, qué servicio post venta tiene cada empresa", expresó.
Sin embargo, reconoció que el principal desafío continúa siendo el acceso al financiamiento. “Hoy no tenemos una herramienta que fortalezca este segmento y permita bajar costos; es todo muy privado", indicó.
También cuestionó las dificultades que existen para que las empresas santacruceñas puedan insertarse en grandes proyectos productivos.
"Se nos hizo más fácil trabajar en Neuquén que en Santa Cruz. Hoy es más fácil llegar a Neuquén que a una minera. Las empresas mineras no tienen sentido de pertenencia. Falta un puente que muestre que en Santa Cruz hay empresas que hacen muy buenos proyectos y que puedan ser invitadas, al menos, a participar de una compulsa", sostuvo.
TiempoSur