El Gobierno provincial enfrenta una abierta contradicción entre su discurso de recomposición y la realidad de los ingresos públicos, luego de que el Frente Sindical marchara este viernes por el centro de Río Gallegos. La movilización de gremios como ADOSAC, Viales, ATE y Judiciales expuso el quiebre de los canales de diálogo político en el marco de las paritarias sectoriales.
La administración central busca imponer techos salariales de manera unilateral. El Ejecutivo provincial formalizó una propuesta que alcanza un acumulado del 17,3% con los haberes de noviembre a percibir en diciembre, segmentada de la siguiente forma: julio un 10%, septiembre un 3%, octubre un 0,5% y noviembre un 3%.
El secretario general de ATE Santa Cruz, Carlos Garzón, confrontó la postura oficial y calificó el ofrecimiento como insuficiente. El dirigente estatal remarcó que existe una crisis de ingresos que se profundiza día a día, tras cumplir cinco meses de lucha en las calles de Santa Cruz.
La tensión política escaló al conocerse los números del sector educativo, donde la oferta contempla incrementos acumulativos sobre el valor punto docente de un 10% en julio y tramos escalonados hasta fin de año, completando un 16,8% para el segundo semestre de 2026. Esta propuesta abarca tanto a trabajadores activos como a pasivos.
El representante de ADOSAC, Miguel Del Pla, desnudó el desfasaje real frente al costo de vida al contrastar las cifras oficiales con los indicadores regionales. El gremialista detalló que una oferta aceptable debe alcanzar el costo de la canasta básica que mide la Universidad San Juan Bosco, fijada en $1.900.000.
Los porcentajes liquidados por el gobierno reducen la proyección del ingreso inicial a $1.400.000, ensanchando la brecha con la línea de pobreza. Las cúpulas sindicales ratificaron la continuidad de las medidas de fuerza y descartaron cualquier firma que intente fraccionar la paritaria. (Agencia OPI Santa Cruz)