(Por: Rubén Lasagno) – Diego Lagomarsino procesado como partícipe necesario en el magnicidio del Fiscal Alberto Nisman, por haber sido el que le proveyó el arma con el que fue asesinado el funcionario judicial, hizo un posteo que llamativamente y por omisión, compara un hecho reciente con aquel del año 2015, para acentuar la sospecha de que el Fiscal Nisman se mató, a pesar de las 27 pericias que indican que lo mataron.
Diego Lagomarsino tuiteó: “Bien vestido, afeitado, impecable. Con su alegría de siempre. Hay una relación alumno-instructor muy íntima, pero ninguno de los que volaron, ni de los que lo vimos, pudimos detectar que él iba a tomar la decisión de arrojarse de la aeronave. Evidentemente, había algo”, refiriéndose al instructor de vuelo de Córdoba Leandro Bertazzo, quien volando con una chica a la que estaba instruyendo como piloto civil de avión, abrió la puerta de la máquina y se arrojó al vacío, mientras la mujer en shock debió aterrizar el avión sin entender lo que había ocurrido.
Diego Lagomarsino tuiteó: “Bien vestido, afeitado, impecable. Con su alegría de siempre. Hay una relación alumno-instructor muy íntima, pero ninguno de los que volaron, ni de los que lo vimos, pudimos detectar que él iba a tomar la decisión de arrojarse de la aeronave. Evidentemente, había algo”, refiriéndose al instructor de vuelo de Córdoba Leandro Bertazzo, quien volando con una chica a la que estaba instruyendo como piloto civil de avión, abrió la puerta de la máquina y se arrojó al vacío, mientras la mujer en shock debió aterrizar el avión sin entender lo que había ocurrido.
Lo que el asesor del interventor de YCRT intentó cerrar, es un paralelismo entre lo que pasó dentro de la cabeza de Bertazzo, que hizo tan incompresible su decisión de suicidarse como sorpresivo para su alumna que un hombre como él, joven alegre, pulcro y bien dispuesto, tomara una decisión tan intempestiva, con la supuesta decisión de Alberto Nisman de matarse en pleno apogeo de su acusación contra la presidente de ese momento Cristina Fernández a la había denunciado en TN e iba a denunciar ante el Congreso pero lo mataron el día anterior.
Cuando Lagomarsino dice“…pero ninguno de los que volaron, ni de los que lo vimos, pudimos detectar que él iba a tomar la decisión de arrojarse de la aeronave. Evidentemente, había algo” no habla solo de Bertazzo a quien no conocía, el técnico informático está hablando del caso de Nisman, comparando elípticamente los episodios para referir que los del Fiscal fue un suicidio aún cuando todos dicen lo contrario.
Posteriormente Lagomarsino, respondiendo en las redes, “… los que conocían a Leandro Bertazzo (42) instructor de vuelo que se tiró del avión en pleno vuelo en Córdoba. No siempre es como se cree que si se ve bien no se puede suicidar y si se ve mal sí. Es mucho mas complejo y aplica a otras causas. Y siempre duele.”
Dale la vuelta que quieras…
El imputado de serios y graves delitos por la muerte del Fiscal, ha intentado decir que así como Bertazzo lo hizo sin que nadie lo pudiera predecir ni esperar un acto de ese tamaño de su parte, sucede en muchos casos y de ahí Lagomarsino señala que la misma teoría “aplica a otras causas”; esto en la frase es un tiro por elevación a la causa que lo tiene a él como principal sospechoso del crimen de Fiscal de la nación.
Lamentablemente para el asesor de Pablo Gordillo en materia de seguridad cibernética en YCRT, 27 peritos de Gendarmería confirmaron que fue asesinado y “el suicidio” del agente judicial no fue descartado por no verlo deprimido horas/días antes, como Lagomarsino intenta inducir a pensar; lo que hizo descartar esta hipótesis del suicidio fueron las pruebas contundentes que se encontraron del asesinato (entre otras tantas que borraron) como la falta de huellas de Nisman en la pistola, manos sin pólvora, salpicaduras de sangre en contra posición a la dirección que debiera haber existido en caso de un autodisparo y el arma caída en su lado izquierdo cuando el occiso era derecho, más la reconstrucción del hecho que no arrojó una sola prueba que demostrara la eliminación por mano propia del Fiscal, contradicen fácticamente cualquier insinuación de este personaje de cuarta categoría que a pesar de estar bajo sospecha de un magnicidio, tiene la suerte de estar libre y que el Interventor de YCRT, una empresa del Estado argentino, lo llame para tenerlo como asesor técnico en materia de seguridad informática. (Agencia OPI Santa Cruz)